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FIDEL MARTÍNEZ
Nació en La Otra Banda, hijo biológico de Remigio Martínez y
María Antonia De La Rosa, aunque fue criado por un señor de
origen Francés llamado Federico Márquez, quien lo reconoció como
su hijo, de ahí que algunos de sus hijos estén apellidados
Márquez y otros Martínez.
FIDEL
MARTÍNEZ O MÁRQUEZ (PAPA FIDEL)
Semblanza
Visto por los ojos de sus hijos Lao, Manuel y Mina y su
nieto Fidel.
Recuerdo que Papá Fidel era de complexión física esbelto, de color trigueño,
pelo bueno y de color negro, ojos castaños claros. Era un hombre de trato
afable, pero sobre todo era amigo de los amigos, y con un carácter recto,
muy chapado a la antigua. Murió de unos 78 años de edad, yo tenía como unos
15 o 16 años. Nos comenta Fidelcito. Nació en La Otra Banda, hijo biológico
de Remigio Martínez y María Antonia De La Rosa, aunque fue criado por un
señor de origen Francés llamado Federico Márquez, quien lo reconoció como su
hijo, de ahí que algunos de sus hijos estén apellidados Márquez y otros
Martínez. Desde muy joven fue un hombre dedicado a la crianza de ganado
vacuno y porcino así como también a la agricultura de rubros menores.
Se casó con la señora Juanica Cedeño Mariano (Mamá Ercilla), con quien
procreó todos sus hijos:
1.-
† Braudilio (a) Güiro. 2.- † Tomasa (a) Marcola. 3.- †Andrés (a) Pijin.
4.- Estanislao (a) Lao. 5.- Santiago.
6.- † Gerardo (a) Marino. 7.- Idalia (a) Mina. 8.- Manuel (a) Manuelcito.
9.- Dulce. 10.- † Ángela. 11.- † Carmen.
Don Manuel, uno de sus hijos más pequeños, era muy apegado a su padre, y
siente que este le dio apoyo en el momento de su vida que este más lo
necesitó. Una anécdota jocosa de Manuelcito con su padre es la siguiente:
“Recuerda este que el había venido al pueblo en varias ocasiones, pero que
siempre lo hacían en bestias (o caballos), por el camino viejo de Anamuya, -
en esa época don Manuel tendría unos cuatro o cinco (4 o 5 ) años de edad -,
pues bien él y su papá traían dos cargas de Cacao para venderlas y su padre
se paró en La Cruz del Isleño, donde el Señor Silvestres, quien era la
persona acostumbrada a comprar este tipo de mercancía. Mientras Papá Fidel
hacia las negociaciones propias y recibía el dinero, le dijo a Manuelcito,
quien estaba subido en el caballo en el que venía que siguiera hacia delante
por el camino que cuando el terminara la transacción le alcanzaba. Cuando
Manuelcito había venido al pueblo no había visto vehículos porque estos no
eran muy frecuentes y en esa época eran escasos, y mientras iba por el
camino de repente apareció un camión sonando el claxon o en buen dominicano
tocando la bocina y Manuelcito se dio un espanto que se apeo del caballo y
corrió a los matorrales que estaban al lado del camino. Luego Papá Fidel,
como le había dicho que lo alcanzaría, así lo hizo y lo que encontró fue
el caballo, y entonces comenzó a llamarlo y cuando este salió de los
matorrales le hizo una reprimenda pero este recuerda que fue con amor.”
El orgullo de Papá Fidel como buen Higüeyano era tener un buen caballo, o un
caballo de raza, que llamara la atención, porque en esos tiempos ese era el
vehículo que estaba en boga, recuerda Don Manuel. Era su costumbre venir al
pueblo todos los Sábados Primero, para ir a misa, esto así, porque sus
principios cristianos estaban arraigados en el catolicismo con el correr del
tiempo conoció el adventismo y murió con una visión más amplia de
Jesucristo, nos relata Don Manuel. Papá Fidel tuvo una segunda esposa
llamada Enicia, pero con esta no procreó hijos, para ese tiempo, ellos
estaban criando a Fidelcito, quien era uno de sus nietos predilectos. Esto
de la Segunda esposa debido a que se suscitaron diferencias irreconciliables
entre él y Doña Ercilia, por esta razón sus hijos y ellas se quedaron en su
casa paterna ubicada en Palo Amargo y él se estableció en Pueblo Nuevo, pero
nunca desatendió sus deberes como buen padre de familia, proveyendo a sus
hijos de todo lo necesario de acuerdo a la época. Doña Ercilia falleció a
los sesenta y nueve (69) años de edad. Mina hace una remembranza y nos dice
que Marino era el hijo que más se le parecía. Recuerda ella que él le decía
Minita y que la consideraba su hija más bonita, le decía, también recuerda
que él la dormía en una mecedora, estando ella ya grandecita que los pies le
colgaban al suelo, y solía dormir con ella cuando ésta lo visitaba en Pueblo
Nuevo, también ella recuerda que cuando ella llegaba a verlo él escogía la
mejor gallina y le decía Minita agarra esa gallina para prepararla por el
hecho de ella estarle visitando.
El era un hombre muy medido con el asunto del gasto de dinero (en buen
dominicano era medio tacaño), pero Mina recuerda que él nunca le negó nada,
siempre estaba dispuesto a darle las cosas que ella le demandaba. Una
situación un poco cómica es que a Mina la enviaron a estudiar para el
pueblo, tendría ella unos nueve (9) años de edad mas o menos, y ella venía
con su padre en las ancas del caballo, ella recuerda que el como que puyó el
caballo y este se columpió y ella se calló, Papá Fidel se asustó en el
momento e indagó rápidamente si se había dado algún golpe que le hubiera
hecho daño, a lo que esta le contestó que no. Mina siempre ha sido
comerciante, y se ha manejado en el área del Laurel, en el tiempo en que
ella tenía la tienda frente a la Talabartería que está próxima a la Iglesia
Vieja o Iglesia San Dionisio, (donde hoy día se encuentra Óptica Prisma
Visión), recuerda ella que Papá Fidel estaba acabando de salir de la iglesia
y se detuvo a hacer un pedimento a la estatua de la virgen, del cristo y de
la cruz que se encuentra al lado de la iglesia, cuando de repente un
vehículo le pasó a éste muy cerca que casi lo atropella, pero gracias a Dios
esto no sucedió, pero Mina lo estaba mirando y cuando el fue hasta el
negocio de ella, ésta lo reprendió diciéndole que mirara como casi tenía un
accidente por estar pidiéndole a unas estatuas que no oyen ni ven ni
entienden, dice ella que de ahí en adelante él dejó de ir a la iglesia
católica, también ella considera que fue la mayor influencia para que este
abrazara el adventismo y conociera de forma más personal a Dios. Un
dato curioso es que antes de él conocer y abrazar el adventismo, no
trabajaba los sábados.
Recuerda Fidelcito que una frase que siempre empleaba Papá Fidel era:
“Fiesta y Mañana Gallo, y Pasado a Correr Caballo”; recuerda éste que esta
frase se debía a que los Viernes Papá Fidel solía tomarse algunos tragos
sociales y en esa ocasión era que solía emplear esta frase tan jocosa. Lao
suele recordar a su padre como un hombre extremadamente trabajador y
honesto, aunque con poca visión de futuro comercial, para su familia, solo
se preocupaba por darle el sostén del diario vivir y nada más. Una de las
cosas que recuerda Lao es que ellos podían estar trabajando en los conucos y
cuando comenzaba a llover por ejemplo el seguía trabajando igual y se ponía
a cantar, y para adelante. Recuerda también que un día iban para la loma y
como que el le había hecho alguna desobediencia, y entonces cuando iban
subiendo Lao como muchacho al fin se le fue adelante y todo transcurrió
normal, pero cuando bajaron que Papa Fidel logró agarrarlo le dio varios
rendasos; otra cosa que le ocurrió fue que un día comenzó a hacer un conuco
del lado atrás de la casa, o mejor dicho en el patio, entonces cogió su
mochita y trabajó todo ese día, Lao por supuesto, y agarró al otro día y se
fue temprano para el pueblo, porque a él no le gustaba trabajar, todos los
problemas que el siempre tuvo con Papá Fidel era porque era muy haragán,
auque luego con el tiempo y al madurar en la vida se dio cuenta de que Papá
Fidel tenía razón en lo que siempre le decía y aconsejaba.
En la actualidad Papá Fidel se encuentra sepultado en la bóveda de Lao en el
cementerio viejo de Higuey, Republica Dominicana. Papá siempre te
recordaremos tus hijos, nietos y demás familiares. |